Direcciones claras para capitanes y clientes
Una ubicación en el mapa y una dirección escrita pueden describir puntos diferentes. Para coordinar una entrega, el capitán necesita saber dónde detenerse, por dónde entrar y a quién buscar. En Santa Ana, una referencia al edificio o al acceso puede ser tan importante como el nombre de la calle.

Relaciona mapa y dirección
Pide que la persona confirme si el punto compartido corresponde al acceso correcto. Revisa distrito, calle, edificio y número de local cuando existan. No interpretes una ubicación cercana como prueba de que el paquete debe dejarse ahí. Una diferencia debe aclararse antes del recorrido.
Añade una referencia útil
Una entrada, un rótulo visible o el nombre de un local ayudan si se describen con precisión. Evita referencias que pueden haber cambiado o frases como «donde siempre». Si se necesita pasar por recepción, coordina las instrucciones de acceso sin pedir códigos personales innecesarios.
Una dirección clara también explica el acceso y la recepción.
Identifica quién recibe
Confirma el nombre o referencia del receptor y el canal disponible para la coordinación. Si otra persona puede recibir, acláralo de antemano. El capitán debe poder distinguir una autorización concreta de la presencia de alguien cerca del destino.
Resuelve las diferencias por el canal acordado
Si al llegar los datos no coinciden, describe la diferencia y solicita confirmación. No cambies el destino únicamente porque un tercero lo indique. Registra la instrucción actualizada vinculada a la referencia del pedido y comparte solo los datos necesarios para resolverla.
Usa los datos de contacto únicamente para coordinar la entrega. No publiques direcciones personales ni conversaciones del cliente.
Lee la dirección como si fuera tu primera visita. Si no permite reconocer el punto y el acceso sin adivinar, pide una aclaración antes de salir.

