El vehículo adecuado para cada entrega
El vehículo se elige con información del paquete, no únicamente por su disponibilidad. Una bolsa ligera, un arreglo delicado y una caja voluminosa requieren comprobaciones distintas. La coordinación debe entender qué se transporta y qué condiciones necesita antes de asignarlo a un capitán.

Pide dimensiones y condiciones
Confirma el número de bultos, sus medidas, su peso y la forma en que estarán empacados. Pregunta si necesitan mantenerse en posición vertical o separados de otros artículos. «Cabe en una bolsa» no describe por sí solo el espacio necesario ni el cuidado que hace falta durante el traslado.
Comprueba el espacio real
Contrasta esos datos con el vehículo y los elementos de sujeción disponibles. No conviertas una capacidad aproximada en autorización para cargar. Si el paquete no puede acomodarse según sus condiciones, solicita otra opción. La prisa por iniciar el recorrido no resuelve una incompatibilidad física.
La asignación debe seguir las condiciones del paquete.
Distingue requisitos especiales
Alimentos, flores u otros artículos sensibles pueden requerir condiciones que una operación corriente no cubre. Pide al comercio sus instrucciones y verifica si pueden cumplirse. Si no cuentas con el equipo o procedimiento necesario, aclara la limitación antes de aceptar. Evita ofrecer una modalidad especializada sin haberla comprobado.
Registra la decisión
Deja anotado qué vehículo se asignó y qué condición determinó la elección. Si cambia el empaque o se añade otro bulto, vuelve a revisar. La confirmación original corresponde al paquete descrito; no debe extenderse automáticamente a una carga diferente.
Esta guía no sustituye los límites del fabricante, las reglas aplicables ni una revisión técnica del vehículo.
Antes de confirmar, resume por qué el vehículo es adecuado para esa entrega. Si falta un dato decisivo, resuélvelo con el comercio y el capitán antes de iniciar.

